Este lunes será un día histórico para Chapecoense. El club brasileño que se ganó el cariño del mundo futbolero por la triste tragedia que sufrió el año pasado fue invitado por el Barcelona para disputar el tradicional trofeo Joan Gamper en el Camp Nou. Lo llamativo de este amistoso en el que habitualmente el Barça presenta de forma oficial a su plantel es que los de Chapecoense llegarán a España apenas cuatro horas antes del encuentro.

El fin de semana 15 jugadores del equipo brasileño que habitualmente no son titulares llegaron a Barcelona para empezar a prepararse para el amistoso, pero los titulares se quedaron en Brasil para jugar como visitantes el domingo frente a Coritiba. El entrenador Vinicius Eutrópio no podía darse el lujo de afrontar ese partido con juveniles porque su equipo está muy mal en el Brasileirão, apenas tres puntos por encima de los puestos de descenso. De todas formas, el Chape perdió 2-0 y quedó 16º en la tabla de posiciones.

Días después del accidente en el que solo sobrevivieron tres jugadores (Ruschel, Neto y Follman), la CBF le había ofrecido al Chapecoense un blindaje para que no pudiera descender pero los nuevos dirigentes lo rechazaron por considerarlo una ayuda desmedida. Ahora están cerca de la zona roja de la tabla, apenas tres puntos por encima del São Pablo, que lucha por salir de la zona de descenso.

Después del sueño de jugar en el Camp Nou contra el Barcelona de Messi, los jugadores de Chapecoense tendrán un semana de descanso y el 15 de agosto se enfrentan contra Urawa Red Diamonds en Japón por la Copa Suruga Bank, a la que accedieron por haber logrado el título en la Sudamericana contra Atlético Nacional. El partido de regreso de esa definición contra el equipo colombiano nunca se disputó debido a la horrible tragedia que se llevó las vidas de casi todo el plantel, cuerpo técnico y dirigentes.

Nota original: pasionfutbol.com