El Instituto de Geofísica de la UNAM, el Conacyt, el Centro Nacional de Prevención de Desastres, la Universidad de Kyoto y las agencias japonesas de Cooperación Internacional y de Ciencia y Tecnología se han dado a la tarea de estudiar los peligros de un sismo y tsunamis en la costa de Guerrero.
Desde hace algunos años, científicos esperan que ocurra un sismo de gran magnitud, originado en la “brecha de Guerrero”, la cual se ubica entre Acapulco y Zihuatanejo.
Este proyecto se enfocará al estudio del peligro sísmico debido a los deslizamientos asísmicos y sismos en zonas cercanas de la brecha de Guerrero, para lo cual se tendrán que instalar diversos instrumentos de medición en el fondo del mar y en la tierra, con los cuales podrán analizar la sismicidad de la región, además de sus desplazamientos gracias a técnicas de GPS (Sistema de Posicionamiento Global) muy avanzadas y de alta precisión, así como técnicas avanzadas de medición del movimiento entre las placas de Cocos y Norteamericana y sismógrafos de banda ancha de frecuencia.
Todos estos instrumentos serán instalados durante el mes de noviembre de este año.
“Con ello sabremos si se acumula energía de deformación en la zona de la brecha y de ser así, a su vez si hay la suficiente energía acumulada para producir un gran terremoto o no: quizá ese deslizamiento asísmico relaja todo el esfuerzo y ese sismo ocurrirá hasta dentro de mil años, aunque no lo sabemos”, dijo en entrevista.















