Si hoy proclama la independencia de Cataluña, Carles Puigdemont, ante el Parlamento autónomo, su destino será la carcel, según advirtió el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, al congregar en Madrid a la dirección de su conservador Partido Popular en una reunión centrada en Cataluña.

“Vamos a impedir la independencia de Cataluña. Tomaremos las medidas para impedirlo que sean necesarias. La separación de Cataluña no se va producir. El gobierno hará todo lo que haga falta para que así sea”, fueron las palabras de Rajoy, según informó con posterioridad a la prensa el vocero oficial, Pablo Casado.

Casado recordó al president Puigdemont, en una clara advertencia, que la última vez que un gobierno catalán declaró la independencia, en octubre de 1934, su presidente, Lluís Companys, acabó en la cárcel.

El pasado 1 de octubre tuvo lugar en Cataluña un referendo soberanista ilegal que, según el ejecutivo regional, registró 2.04 millones de votos a favor de la secesión, un hecho que, según Puigdemont, legitima esa aspiración aunque la abstención fue de 57 por ciento.

En principio, la comparecencia de Puigdemont es para informar sobre la situación tras la consulta, pero nadie duda de que hará algún tipo de anuncio.

A su vez, la vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo que si Puigdemont sigue adelante “habrá que tomar medidas”, y pidió a los independentistas “que no se tiren al precipicio”.

Sáenz de Santamaría no descartó aplicar en Cataluña el artículo 155, es decir, intervenir la región y suspender su autonomía, juzgar a Puigdemont —incluso meterlo a la cárcel— y llamar a nuevos comicios.