La UNAM entregó el Reconocimiento Alfonso García Robles para labores destacadas en favor de personas migrantes.

Por primera vez, la UNAM entregó el Reconocimiento Alfonso García Robles para labores destacadas en favor de personas migrantes a cinco servidores públicos, autoridades e instituciones de Estados Unidos.

Todos ellos, con una posición firme, han hecho prevalecer la justicia y el trato humano hacia los migrantes latinoamericanos en esa nación, indicó la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en un comunicado.

Los galardonados por su labor destacada en favor de los migrantes son: Eric Garcetti, alcalde de Los Ángeles, California, quien ha defendido los derechos de casi dos millones de hispanos, garantizando su acceso a la asistencia social, defensa jurídica y proyectos económicos.

También, la UNAM entregó el reconocimiento a Angélica Salas, activista pionera en el impulso de la reforma migratoria, y a la American Civil Liberties Union, fundada en 1920 y que busca garantizar los derechos de grupos discriminados.

En la ceremonia de entrega, el rector Enrique Graue Wiechers afirmó que este premio, para el que se analizaron 13 candidaturas, es un reconocimiento a la paz entre los hombres y mujeres del mundo, a la paz que surge del respeto a los derechos humanos.

“De la paz social resultante de la erradicación de intolerancias y actitudes xenofóbicas; de la paz resultado de la aceptación de la diversidad que nos enriquece y nos permite convivir en armonía e igualdad”, expuso.

En el auditorio Jorge Carpizo de la Coordinación de Humanidades precisó que la distinción lleva el nombre del mexicano Alfonso García Robles, Premio Nobel de la Paz 1982 y quien trabajó para que Latinoamérica fuera, desde hace 50 años, una región libre de todo armamento nuclear.

Dijo que los recientes acontecimientos en Norcorea recuerdan el frágil equilibrio que guarda la convivencia entre las naciones y el riesgo que para la humanidad implica una guerra nuclear.

Comentó que es una posibilidad real la destrucción del mundo mediante el uso de bombas y misiles, por lo que el desarme nuclear total debe ser la meta de alcanzar.

La frontera norte, resaltó, es el corredor migratorio más grande del mundo: cada año más de 13 millones de personas lo cruzan y un par de cientos de miles lo hacen ilegalmente.

Son migrantes que salen de México y los países de Centroamérica porque no han podido satisfacer sus necesidades y se aventuran a un porvenir incierto para forjarse un futuro mejor, planteó.

Frente a las nuevas políticas migratorias del gobierno estadunidense muchos de esos migrantes viven con el temor de ser deportados y separados de sus familias, o sufrir las consecuencias de la discriminación racial, mencionó.

Sin embargo, agregó, hay voces que salen en defensa de los desprotegidos y vulnerables.