El inventor danés Peter Madsen ha admitido haber desmembrado el cuerpo de la periodista danesa Kim Wall en su submarino casero el pasado mes de agosto y haber tirado los trozos al mar pero sigue negando haberla matado, según ha informado la policía danesa en un comunicado este lunes.

En su tercera versión de los hechos, Madsen ha asegurado a los investigadores que la mujer murió por envenenamiento con monóxido de carbono dentro del submarino, mientras él se encontraba en la cubierta. 

La desaparición de Wall, de 30 años, fue denunciada por su novio la madrugada del viernes 11 de agosto, horas después de que esta se subiera a bordo del UC3 Nautilus—un submarino de casi 18 metros de largo y 40 toneladas— para entrevistar al inventor. Madsen fue rescatado del agua ese mismo día tras hundirse el submarino. La investigación reveló que el hundimiento fue provocado supuestamente por el propio Madsen.

Tras 10 días de búsqueda en el mar Báltico, la policía encontró el torso de una mujer sin piernas, brazos ni cabeza. Las pruebas de ADN confirmaron que el torso es de Wall, que el cuerpo fue cortado de forma deliberada, que llevaba un objeto de metal fijado y que presentaba heridas para intentar extraer el aire y que no saliera a la superficie.