Theresay May  arribó este miércoles a Bagdad, Irak, para una visita sorpresa al país

La primera ministra británica, Theresa May, llegó este miércoles a Bagdad en una visita sorpresa y fue recibida por su homólogo iraquí, Haidar al Abadi, informaron fuentes oficiales.

Esta es la primera visita de May a Irak, país en el que el Reino Unido colabora en la ofensiva contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI) como parte de la coalición internacional.

Según la televisión oficial iraquí Al Iraqiya, al comienzo del encuentro Al Abadi afirmó a May que las relaciones bilaterales han sido testigo de «un desarrollo, en especial en la lucha contra el terrorismo».

El primer ministro dijo que Gran Bretaña ha apoyado a Irak en muchos sectores, en especial en la asistencia a los desplazados por el conflicto con el EI.

May dijo que el Reino Unido va a continuar su apoyo a Irak «en todos los campos» y mostró su deseo de construir relaciones continuas con Bagdad, según la misma fuente.

El Gobierno iraquí aseguró, por medio de un mensaje de Twitter, que el objetivo del encuentro es «discutir el rol de Irak como un jugador clave» para que contribuya a fortalecer el crecimiento económico y la estabilidad en la región.

La ofensiva contra el EI está en su fase final en este país, puesto que las tropas iraquíes ya han reconquistado todas las zonas urbanas y ahora están concentrados en restablecer el control sobre la región desértica en la frontera siria.

Por otro la primera ministra Theresa May crítica al Presidente estadounidense, Donald Trump, por  retuiteó varios videos antimusulmanes.

Los videos muestran a unos supuestos musulmanes en actitudes agresivas, bajo títulos  como “musulmán destruye estatua de la Virgen María”, o “inmigrantes musulmán golpea a un chico holandés con muletas”, y fueron publicados por Jayda Fransen, la segunda de Britain First.

Trump se limitó a retuitearlos sin comentarios propios.

Los retuits no ayudarán al gobierno de Theresa May a concretar la visita de Estado al Reino Unido que había ofrecido a Trump y para la que todavía no hay fecha, en un momento en que Londres busca tejer alianzas alternativas ante su salida de la Unión Europea.