El precio del gas Licuado de Petróleo (Gas LP) se ha incrementado en un 44 por ciento desde hace un año –cuando su precio fue liberado– y la primera quincena de diciembre de 2017, esto ha generado mayor presión en los índices inflacionarios, con un crecimiento del 6.69 por ciento a tasa anual en los primeros quince días del mes pasado.

Según datos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), el gas LP es el principal combustible para el 76 por ciento de los hogares mexicanos, donde se emplea para la cocción de alimentos y calentar agua.

Consultado por Economía Hoy, Alejandro Limón Portillo, especialista en Energía y Finanzas públicas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), señaló que gran parte del consumo nacional de gas LP es abastecido por las importaciones, cuyo precio se ve afectado por el tipo de cambio y los costos equivalentes en el exterior.

En concreto, Limón señala que el aumento en el gas se debe a la oferta en Estados Unidos, cuyo precio sirve de referencia; por otro lado, los aumentos tienen relación con la cada vez mayor demanda de este producto en Texas y la escasa disponibilidad a causa del huracán Harvey.

El consumidor mexicano absorbe por completo el impacto de los factores externos e internos del incremento del costo del gas, a diferencia de la gasolina, que cuenta con el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

La CRE puntualizó que los precios máximos tuvieron aumentos de entre 29 y 60.8 por ciento; sin embargo, los distribuidores también reportaron aumentos del 21.73 al 47 por ciento en los mínimos.

Por su parte, el Banco de México (Banxico) confirmó que el alza de los precios y servicios en el país se debió al incremento en los costos de energéticos.

De acuerdo con el banco central, el incremento en los precios de dichos recursos seguirá con una presión importante en los próximos meses.

Dicha situación, según la CRE, no cambiará si no se construye más infraestructura de almacenamiento en los estados del Pacífico para el combustible importado de Texas, pues los cargamentos deben ir hasta el Canal de Panamá para alcanzar el otro litoral de México.