El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha descartado que el atropello masivo en Toronto que este lunes costó la vida a 10 personas, y causó heridas a otras 15, sea un acto terrorista.

«La investigación continua pero es bastante claro que no hay conexión con la seguridad nacional«, ha afirmado Trudeau durante una rueda de prensa en Ottawa.

El mandatario canadiense añade que «llevará tiempo» entender las razones por las que el supuesto autor, Alek Minassian, detenido poco después del incidente, decidió arrollar a decenas de personas en la principal arteria comercial de Toronto.

Esta zona de la capital económica canadiense «va a estar cerrada varios días porque la investigación será larga con multitud de testigos y muchas grabaciones de cámaras de seguridad para revisar», ha advertido Peter Yuen, jefe adjunto de la Policía de Toronto.

Comparece ante el juez

Está previsto que el conductor, de 25 años y originario de Richmonds Hills, una pequeña localidad al norte de Toronto, comparezca ante un tribunal este martes, según los medios locales. Las autoridades creen que se trata de un hecho aislado que no pone en peligro la seguridad nacional..

El interrogatorio judicial del autor del atropello permitirá establecer «la motivación exacta» del conductor de la camioneta blanca, ha indicado la Policía.

El jefe de la Policía, Mark Saunders, ha señalado que «este acto parece claramente deliberado«. Un ataque que se registra mientras se celebra en Toronto la reunión de los ministros de Asuntos Exteriores del G7.

El modus operandi del atropello recuerda al de los ataques terroristas registrados en distintas ciudades como Nueva York, Londres, Niza o Barcelona