Luego de darse a conocer el martes de la desaparición de tres jóvenes en el municipio de Jiutepec, quienes habían salido de sus casas desde el pasado 18 de abril, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Morelos informó que los tres fueron hallados sanos y salvos.

Se trata de los jóvenes Erick de 17 años, Ana Gabriela de 16 y Karina Alejandra de 15; los tres fueron encontrados en compañía de otro joven de nombre José Ramón de 16 años.

En un comunicado, la dependencia detalló que familiares de las tres personas habían presentado las denuncias correspondientes el pasado 20 y 21 de abril.

Fue durante la tarde del martes, que elementos de la Policía de Investigación Criminal (PIC) adscritos a la Dirección de Derechos Humanos, que lograron la localización de las dos adolescentes en la entrada del balneario Exhacienda de Temixco.

Es durante la noche de ese mismo día, cuando Erick en compañía de quien ahora se sabe se llama José Ramón, acudieron a la terminal de autobuses de Taxqueña, en la Ciudad de México, a encontrarse con un primo de Erick a quien habían pedido dinero prestado y quien los habría citado en el lugar.

El joven los retuvo junto con familiares dando aviso a la madre de Erick quien fue a recoger a dicha terminal a ambos jóvenes, para trasladarlos a la ciudad de Cuernavaca y presentarlos ante esta representación social.

Los jóvenes han manifestado que su ausencia fue voluntaria y sin cohesión con agentes externos, y ratificaron el hecho de haber mantenido en todo momento comunicación con sus familiares; además, la dependencia afirmó que en ningún momento fueron víctimas ni estuvieron relacionados con hechos que se significaran como delito.

La fiscalía destacó que los jóvenes manifestaron ante la autoridad no haber sido víctimas de violencia familiar que los orillara a ausentarse de su domicilio, ni situación alguna que pusiera en riesgo la seguridad de sus personas ni desarrollo emocional.

Los adolescentes referidos han sido entregados a sus familiares con medidas específicas como atención y terapias psicológicas, así como supervisión por parte de la fiscalía, así como la protección institucional que corresponda.

En el caso de José Ramón, será reintegrado a una red de apoyo, esto es, bajo la tutela de un tío materno y se inicia de manera oficiosa una denuncia en contra de sus padres por omisión de cuidados.