Académicos, investigadores, activistas, ciudadanos y diputados locales participaron en el foro “Consecuencias para el medio ambiente y la salud por el uso del fracking ”, donde se manifestaron en contra de dicha práctica y anunciaron que exigirán, ante el Congreso del estado y los 51 municipios, la suspensión precautoria de la fractura hidráulica para la exploración y extracción del shale gas.

Los expositores señalaron que dicha práctica ocasionaría contaminación del aire, agua, suelo y subsuelo, daños a la salud, pérdida de la biodiversidad y deterioro de la calidad de vida en las poblaciones rurales y zona metropolitana.

El biólogo Antonio Hernández Ramírez destacó que, con la actualización del “Plan quinquenal para la exploración y explotación de hidrocarburos 2015-2020”, dado a conocer recientemente, se amplió la autorización para el fracking de 21 a 26 municipios, incluyendo Salinas Victoria, Hidalgo, Villaldama, Bustamante y Mina.

Si bien, expresó su rechazo a que el fracking se instrumente en cualquier territorio estatal o nacional; destacó que es todavía menos indicado en municipios como Bustamante, de gran belleza y riqueza natural, donde se localizan las Grutas de Bustamante, así como Mina, que alimenta de agua potable a la zona metropolitana de Monterrey a través de pozos profundos.

Comentó que, en las áreas a explotar o en proceso de exploración, hay especies animales y vegetales amenazadas o en peligro de extinción, como el jaguarundi, el ocelote y el águila real en la Sierra de Picachos, así como el maíz tuxpeño norteño entre Los Ramones y Terán.