Tras las críticas hechas públicas por el Gobierno mexicano sobre la validez del informe realizado por la ONU sobre el caso de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, la Oficina de Derechos Humanos de esta Organización mundial reafirmó hoy la validez de la «metodología y hallazgos» de lo reportado en su informe.

El informe fue publicado el pasado 15 de marzo, el cual concluye que habían fuertes indicios que hacen pensar que «al menos 34 personas detenidas durante la primera etapa de la investigación sobre la desaparición de 43 estudiantes en Ayotzinapa en 2014 fueron torturadas y detenidas arbitrariamente«.

La ONU señala que «estas serias violaciones fueron a su vez, inadecuadamente investigadas y encubiertas«.

Como respuesta a este reporte, el Gobierno mexicano hizo entrega de un documento con observaciones críticas a lo señalado por la ONU.

Tanto la Secretaría de Relaciones Exteriores como la de Gobernación, y la Procuraduría General de la República, dijeron que con la publicación de esta información, la Organización «se desatendió» del llamado que el Gobierno había hecho en favor de una colaboración que permitiera atender por canales institucionales las preocupaciones que tenía.

De igual manera, al aplicar el Protocolo de Estambul, el cual permite comprobar la existencia de actos de tortura, el Gobierno dijo que «los resultados no sustentaron fehacientemente la comisión de tales actos«.

Ante este señalamiento, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU hizo saber que su actuación se ciñe a lo establecido en el acuerdo firmado en el año 2002 con México, ante lo cual se creó una oficina para el país.

Pidió también a las autoridades de México que implementen las recomendaciones realizadas en su informe con el fin de esclarecer los hechos ocurridos que permita brindar reparación de daño a las víctimas y garantizar que estos hechos no se vuelvan a repetir.

Otra recomendación fue el concluir las investigaciones «dentro de un plazo razonable» y también identificar a quienes fueran responsables de las detenciones arbitrarias y la aplicación de actos de tortura.

Por último, la Organización Mundial de las Naciones Unidas aseguró que seguirá de cerca las investigaciones, ya que hasta la fecha, nadie ha sido señalado como responsable de tales violaciones de los derechos humanos.