Pese a que todavía la Ciudad de México permanece en semáforo naranja por la pandemia del Covid-19, es imposible mantener la sana distancia en el transporte público de la capital del país.

Inclusive los conductores no respetan las paradas establecidas y se detienen cada vez que los usuarios le hacen la parada, llenando cada rincón de los autobuses.

Pero también existe irresponsabilidad por parte de los usuarios, debido a que aunque todos traen tapabocas, se lo quitan una vez en sus asientos, chupan paletas y hablan indiscriminadamente por su teléfono celular.