A pesar de la orden ejecutiva firmada este miércoles por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que ordena la suspensión de la construcción del muro fronterizo con México, los trabajos de edificación continúan este jueves, denunciaron defensores del medioambiente.

La construcción sigue, todavía no ha parado, esta mañana hemos visto camiones transportando material, están trayendo equipo pesado a esta región“, dijo hoy a Efe Tricia Cortez, directora ejecutiva del Centro de Estudio Internacional de Río Grande en Texas.

Cortez, quien también es cofundadora de la Coalición “Not Another Foot“- No otro pie más (de muro)-, hizo un llamado para que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) siga la orden de Biden y mande detener de inmediato la construcción del muro.

De acuerdo a grupos que defienden el medioambiente, horas después de que Biden juramentara como presidente de los Estados Unidos, equipos de construcción dinamitaron otro segmento de montaña dentro del Cañón de Guadalupe, en la frontera de Arizona con México.

Horas después de tomar posesión del cargo, el demócrata firmó una orden ejecutiva por la que detiene la construcción del muro fronterizo del presidente Donald Trump.

El documento indica que la construcción debe de pararse “tan pronto como sea posible“, aunque da un plazo máximo de siete días desde la firma de la orden ejecutiva para cumplir con lo establecido.

La proclamación ordena una pausa inmediata en los proyectos de construcción del muro para permitir una revisión sobre la legalidad de los métodos utilizados para la financiación y contratación utilizados para construir el muro y evaluar las “consecuencias administrativas y contractuales” de suspender las obras.

Debemos de estar muy pendientes de que se cumpla con este plazo, esperamos que CBP siga las órdenes del presidente Biden y cuanto antes paren la construcción“, dijo la ecologista.

Su coalición prepara una serie de eventos este fin de semana a lo largo de la frontera para que la nueva administración cumpla con su promesa de parar la construcción del muro, la confiscación de propiedades y sobre todo cancelar los contratos con las constructoras.

La construcción del muro fronterizo con México se convirtió  en un símbolo de la Administración de Trump y durante su presidencia se construyeron 720 kilómetros de barrera fronteriza, muchos de los cuales para reemplazar vallas ya existentes.

El muro fronterizo nunca fue una solución al problema de seguridad nacional o a la inmigración, siempre ha sido un símbolo para grupos supremacistas blancos. Nuestro trabajo será derribarlo“, finalizó ella.