Al menos dos cohetes de tipo Katiusha impactaron este lunes en los alrededores de la embajada de Estados Unidos en Bagdad, Irak, donde han sonado las sirenas antiaéreas, después de que la semana pasada este tipo de ataques contra intereses estadounidenses dejaran al menos un muerto y varios heridos.

Una fuente del Ministerio de Interior iraquí que pidió el anonimato dijo a la agencia Efe que, de acuerdo con “datos preliminares“, los dos cohetes Katiusha impactaron “en la parte exterior de la embajada de Estados Unidos, donde han saltado las alarmas“.

De acuerdo con la Oficina de Información del Ejército, que confirmó el hecho, no se produjeron víctimas en este atentado en la llamada Zona Verde de Bagdad, que alberga la mayoría de las legaciones diplomáticas extranjeras y edificios gubernamentales y que es un blanco frecuente de ataques con cohetes.

Este incidente se produce después de que el pasado día 15 un soldado estadounidense resultara herido y un contratista muriera en la capital del Kurdistán iraquí, Erbil, tras el impacto de varios “katiushas”, tres de ellos en el aeropuerto de la capital.

Los ataques contra instalaciones estadounidenses en Irak han aumentado desde que Estados Unidos matara en enero de 2020 al poderoso comandante iraní Qassem Soleimani mediante un bombardeo selectivo en Bagdad, una acción que fue muy criticada por las fuerzas políticas iraquíes y por las milicias proiraníes del país.

La agresión de hoy se produce menos de dos semanas antes de la visita del papa Francisco al país árabe y en un momento en que las autoridades políticas y religiosas han hecho un llamamiento a la calma y condenado cualquier tipo de atentado contra instalaciones extranjeras.

Además, el incidente tiene lugar después de que la OTAN anunciara la semana pasada que incrementará su misión de entrenamiento en el país de 500 a 4 mil efectivos a petición del Gobierno iraquí para ampliar el contingente de la Alianza y hacer frente al grupo yihadista Estado Islámico.

De los ataques contra la “Zona Verde” se hacen responsables habitualmente grupos armados poco conocidos, pero Washington acusa directamente a Kataib Hizbulá, una milicia iraquí financiada directamente por Irán que EEUU ha clasificado como organización terrorista.

Este es el primer ataque en lo que va de año, y en el anterior -el pasado 20 de diciembre- fueron lanzados ocho misiles que causaron heridas a un soldado iraquí y daños en la embajada estadounidense, que calificó de poca consideración.