La alimentación se ha convertido en el reto de la cadena de suministro. Mientras que duró la pandemia fue uno de los grandes aciertos, que permitió que los supermercados y las viviendas no dejaran de tener las despensas llenas.

Pero todo ello se hace gracias, sobre todo, al producto de kilómetro cero. Los ganaderos y agricultores llevan años solicitando más ayudas para poder compensar el precio que suelen recibir por sus productos frescos, sin embargo, tienen claro que es necesario de una cadena de transporte que sea eficaz para poder colocarlos en los principales lineales y llevarlos a todo consumidor.

Eso, por suerte, se ha conseguido gracias a los trailers refrigerados.

Pero, ¿en qué se basa su tecnología para conseguir garantizar la calidad de los productos?

Uno de los grandes problemas que ha tenido siempre el producto fresco en su traslado ha sido, precisamente, el garantizar una cadena de frío constante que no perjudicara el producto ni pusiera en riesgo su salubridad.

En este caso, los tráiler refrigerados disponen de un monitoreo en tiempo real de la temperatura, lo que da información no solo al conductor sino a sus propias empresas cuando algo se altera de forma significativa.

Entre los avances que supone este monitoreo está la creación automatizada de un registro que reemplazaría las verificaciones periódicas en papel. “Está claro que hoy en día la tecnología ha venido, realmente, a ser un asistente en los procesos. En el caso de los refrigerados se nota más que nunca ya que permite garantizar una temperatura, humedad y, gracias a los sensores, las alertas en caso de que algo falle” explican desde Samsara, expertos en este tipo de soluciones.

¿Cuáles son, entonces, las ventajas de la contratación de este tipo de flotas?

En realidad hay varias ventajas.

La primera de ellas la operatividad. El hecho de saber que en todo momento la mercancía va a estar en todo momento controlada, garantizando que su transporte es seguro y garantista. De hecho, nada como poder recogerlo desde el lugar de producción y llevarlo hasta los lineales.

En segundo lugar, garantiza la calidad y salubridad del producto transportado ya que, al monitorizar en tiempo real, en caso de que algo falle salta una alarma que queda registrada y por la que se alertara no solo al conductor sino a la compañía de que algo sucedió antes de situar la alimentación o producto para el consumo.

En tercer lugar, es un ahorro puesto que las reclamaciones son muchas menos al poder asegurar y mostrar los datos de transporte y carga. A todo esto, además, se suma todo un corredor de hubs logísticos que están sirviendo de referente y almacén para garantizar los suministros no solo en Europa sino, principalmente, también, en Sudamérica. Gracias precisamente a este tipo de instalaciones y a la digitalización de las flotas de transporte se está consiguiendo crear un corredor alimentario que está siendo clave para poder situar en el mercado el producto de los agricultores y ganaderos no solo mexicanos sino latinoamericanos.