Charlotte, en Carolina del Norte, fue escenario de un terrible suceso criminal, pues Miguel Gonzales-Rasalas, vecino de Laura Miller le quitó la vida para ofrecerla en un ritual satánico.
Miguel Gonzales-Rasalas, de 36 años de edad, vecino de la finada, entró al departamento de Laura Miller, atándola de pies y manos para, posteriormente, mutilar su lengua, quemarle la parte interna de los muslos y causarle graves heridas a lo largo de su torso, todo a consecuencia de un supuesto ritual satánico que, el hoy detenido, realizó con el cadáver de su vecina.
El cuerpo de la víctima fue hallado por su hermano, quien, inmediatamente, alertó el suceso a las autoridades; estos, al analizar la escena del crimen, se asombraron al ver sal, imágenes satánicas y cruces de madera alrededor del cadáver.
La rápida investigación y seguimiento de las pistas determinó la captura del responsable en una parada de tráfico; el detenido fue encontrado con evidentes rasgos de violencia, como rasguños y sangre en todo su cuerpo. Hoy, Miguel Gonzales-Rasalas enfrenta cargos por homicidio, profanación y robo de un automóvil.