Según revelaciones de Oscar Comín, CEO de Influencer Marketing 365 (IM365), a los candidatos les costará hasta 6 mil dólares que un influencer, con al menos un millón de seguidores, asista a uno de sus eventos de campaña e impulse su imagen en redes sociales.
En una entrevista con el medio Milenio, el directivo de IM365 destacó que el precio puede variar dependiendo de la popularidad del influencer y el público al que se dirige. Aunque evitó revelar nombres debido a contratos de confidencialidad, enfatizó que esta práctica no es ilegal.
“Hoy, las campañas se hacen en redes. Ya no son los grandes mítines, necesariamente, los que definen las elecciones en el sector de los jóvenes. ¿Qué tan indispensable es para un candidato a un puesto de elección popular el contar con un influencer como apoyo para su comunicación? Es muchísimo”.
Comín explicó que el sector político está cada vez más interesado en el marketing con influencers para llegar de manera directa a su audiencia y ganar adeptos entre los jóvenes.
“Lo más importante es que ese mensaje penetre realmente en las comunidades. ¿Y qué se pretende? Incidir en la toma de decisiones y mucho más en este sector de la política. ¡Quién mejor que los creadores de contenido! Es decir, los influencers”.
Expuso que por el momento no se cuenta con una información de qué porcentaje de influencers se están utilizando para las campañas de elección, pues la industria política es de las menos transparentes; por lo tanto, los registros que se tienen sobre la contratación de estos servicios “solamente serian la punta del iceberg”.
Además, mencionó que al utilizar este medio en campañas políticas, es crucial escoger al influencer adecuado, y no solo uno, sino varios, para maximizar el impacto y la cobertura en las redes sociales.
“En este medio, si se hacen mal las cosas, se puede girar en contra esa opinión, porque se percibe como un intento de manipular, porque se asocia a malas prácticas”, refirió.



















