Alfredo del Mazo, exgobernador del Estado de México, fue expulsado del PRI por la Comisión de Justicia Partidaria y la Comisión Permanente del partido durante su novena sesión extraordinaria. Del Mazo, en una carta publicada en sus redes sociales, afirmó que él mismo renunciaba a su militancia después de 30 años, y criticó duramente a Alejandro Moreno, presidente nacional del PRI.
En su comunicado, Del Mazo expresó gratitud y reconocimiento al PRI, destacando su rol histórico en la estabilidad de México. Sin embargo, criticó a la actual dirigencia por haber perdido el rumbo, traicionado los principios del partido, y priorizado intereses personales sobre las causas sociales. Acusó a Alejandro Moreno de ser «nada confiable, mentiroso, cínico y traidor», y lo calificó de «personaje nocivo» y «enterrador del PRI» debido a su «ambición desmedida».
La expulsión de Del Mazo y su renuncia coinciden con tensiones internas en el PRI tras la derrota de Alejandra del Moral en la elección para la gubernatura del Estado de México frente a Delfina Gómez. Alejandro Moreno había acusado previamente a Del Mazo de no apoyar suficientemente a Del Moral durante su campaña y de haber entregado el Estado de México a la oposición.
Eventos Relevantes:
- Renuncia de Alejandra del Moral: Precediendo la expulsión de Del Mazo, Alejandra del Moral también renunció al PRI. Alejandro Moreno sugirió que esta renuncia evidenciaba un acuerdo en las elecciones.
- Eventos con López Obrador: Del Mazo fue elogiado por el presidente Andrés Manuel López Obrador durante la presentación del Sexto Informe de Gobierno y en el evento de entrega-recepción del gobierno del Estado de México. López Obrador agradeció a Del Mazo por permitir una transición política pacífica y lo defendió contra las críticas por no haber apoyado abiertamente a su partido en las elecciones.
- Relación con Claudia Sheinbaum: Del Mazo mantuvo una buena relación con Claudia Sheinbaum, candidata presidencial de la coalición Sigamos Haciendo Historia, y reconoció su trabajo en eventos públicos antes de dejar la gubernatura.
La expulsión de Del Mazo y las acusaciones de Alejandro Moreno reflejan profundas divisiones dentro del PRI, que enfrenta una crisis de identidad y liderazgo. Esta situación podría tener implicaciones significativas para el futuro del partido en las elecciones nacionales y estatales.
La salida de figuras importantes como Alfredo del Mazo y Alejandra del Moral plantea desafíos para el PRI, un partido que ha dominado la política mexicana durante gran parte del siglo XX. La crítica a la dirigencia actual y las acusaciones de traición y falta de integridad podrían erosionar aún más la base de apoyo del partido, mientras enfrenta la competencia de nuevas fuerzas políticas en México.
















