El presidente Andrés Manuel López Obrador descartó que su gobierno detendría al presidente ruso, Vladimir Putin, en caso de que asista a la toma de protesta de Claudia Sheinbaum como nueva presidenta de México el 1 de octubre. En su conferencia mañanera del 8 de agosto en Palacio Nacional, López Obrador argumentó que “no se puede y no nos corresponde” tomar tal acción.

López Obrador reiteró que su administración está en contra de la guerra y a favor de la paz. Sobre el conflicto entre Rusia y Ucrania, afirmó que la postura de México es apoyar la intermediación y el diálogo para resolver la disputa. «Lo que hemos propuesto en el caso de la guerra entre Rusia y Ucrania son acuerdos y la intermediación, sugiriendo en su momento al primer ministro de India, al Papa Francisco y al secretario general de la ONU para buscar una solución», explicó.

Este pronunciamiento sigue a la invitación controversial realizada por Claudia Sheinbaum a Vladimir Putin para su toma de protesta. La Embajada de Ucrania en México también recibió una invitación para el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenski, y ha respondido, agradeciendo la invitación pero resaltando que México es consciente de que Putin enfrenta una orden de arresto internacional por presuntos crímenes de guerra.

La embajada ucraniana confía en que el gobierno mexicano “cumplirá en todo caso con la orden internacional de detención entregando al susodicho al órgano judicial de las Naciones Unidas en La Haya”.