El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha calificado la reciente liberación del exgobernador de Puebla, Mario Marín, como “otro sabadazo” del Poder Judicial. En una conferencia matutina, López Obrador expresó su descontento con la decisión de un juez de otorgar prisión domiciliaria a Marín, quien está acusado de torturar a la periodista Lydia Cacho por destapar una red de pederastia en México.

La jueza Angélica Ortuño Suárez, con sede en Quintana Roo, dictó que Marín deberá cumplir su sentencia en prisión domiciliaria, portar un brazalete localizador y pagar una fianza de 100 mil pesos. Esta decisión ha generado un rechazo notable de la periodista Lydia Cacho, quien advirtió que la liberación de Marín representa un peligro para ella, sus testigos y su familia.

López Obrador denunció que Marín Torres, al ser exonerado, ha sido protegido por el sistema judicial debido a su supuesta colaboración en el fraude electoral de 2006. El presidente aseveró que Marín ayudó a sus adversarios en el fraude y, por esta razón, fue protegido durante años. “Primero lo acusan, luego lo exoneran por su ayuda en el fraude electoral, y ahora lo liberan de nuevo”, explicó López Obrador.

El presidente también criticó la falta de reformas en el Poder Judicial, señalando que este tipo de decisiones judiciales, que él denomina “sabadazos”, son comunes y reflejan la necesidad de una reforma judicial en México. «Esto es una cuestión rutinaria; ya hemos demostrado cómo aplican los sabadazos, y este es otro sabadazo», concluyó en el Salón Tesorería de Palacio Nacional.