El Ejército israelí emitió este sábado nuevas órdenes de evacuación en el centro de la Franja de Gaza, que afectan a áreas de la ciudad de Deir al Balah y el campo de refugiados de Maghazi, obligando el desplazamiento de unas 100.000 personas.

«A todos los presentes en la zona de los municipios de Masdar, Maghazi, Harat Basateen, Ansar, Dimitha, Safa, Sidra, así como el este de Deir Al Balah (…) les pedimos que, por su seguridad, evacuen inmediatamente y se trasladen a la zona humanitaria», instó el portavoz en árabe del Ejército, Avichay Adraee.

En los últimos días, las tropas israelíes han avanzado en el centro de la Franja y cercando su principal ciudad, Deir al Balah, que hasta ahora se había librado de los combates, aunque no de los ataques aéreos.

No obstante, el hecho de tener uno de los pocos hospitales operativos de la Franja y estar lejos de la línea de fuego, había convertido en Deir al Balah en las últimas semanas en uno de los principales centros de desplazados del enclave, con áreas declaradas como «zona humanitaria», que hoy quedó aún más restringida.

Según fuentes palestinas, unos 100.000 palestinos han sido desplazados de la zona oriental de Deir al Balah, en los dos últimos días por los intensos y continuos ataques aéreos israelíes, donde ahora se ha ordenado la evacuación y donde 20 centros de acogida han quedado inoperativos.

Las autoridades gazatíes denunciaron hoy que, desde el inicio de la guerra, el «área humanitaria», supuestamente segura para civiles, se ha reducido de 230 kilómetros cuadrados (63% de la superficie) en octubre a 35 km, equivalente al 9,5% del territorio gazatí.

Según datos de las agencias de la ONU, las autoridades israelíes han emitido una veintena de órdenes de evacuación entre julio y agosto, la mayoría de ellas en la zona de Jan Yunis, donde se han tenido que desplazar más de 250.000 personas.

El jueves Israel lanzó nuevas órdenes de evacuación en municipios colindantes de Jan Yunis, como Hamad o Bani Suhaila; mientras que ayer pidió vaciar varias localidades del extremo septentrional del enclave, después de que Hamás lanzara desde allí dos cohetes hacia la ciudad israelí de Sderot.

En más de diez meses la ofensiva militar israelí en la Franja ha causado 40.334 muertos palestinos y 93.356 heridos; además de unos 10.000 desaparecidos bajo los escombros; según cifras de las autoridades gazatíes.

El 90 % de la población de Gaza, más de 2 millones, ha sido desplazada durante la guerra, mientras enfermedades infecciosas y cutáneas se propagan rápidamente por los campos de desplazados entre condiciones de hacinamiento, y falta de saneamiento, agua potable y artículos de higiene.