La Corte Penal Internacional (CPI) ha emitido una orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por presuntos crímenes de guerra relacionados con la campaña militar en Gaza. La orden fue emitida el jueves, tras una solicitud realizada por el fiscal jefe de la CPI en mayo, y está vinculada a la guerra entre Israel y el grupo militante Hamas, apoyado por Irán.

La CPI también emitió órdenes de arresto contra el exministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant, y el líder militar de Hamas, Mohammed Deif, aunque este último ha sido reportado muerto por Israel. El gobierno israelí ha rechazado las acusaciones y defiende que sus acciones en Gaza se ajustan al derecho internacional, asegurando que ninguna medida internacional impedirá la defensa de sus ciudadanos.

Si bien es poco probable que Netanyahu enfrente juicio en La Haya debido a las restricciones de la CPI sobre juicios en ausencia, la orden de arresto podría complicar sus viajes a países que son signatarios del tribunal, como el Reino Unido, Francia, Alemania y Canadá. Sin embargo, su principal aliado, Estados Unidos, no es parte de la CPI, y el presidente Joe Biden ha calificado la solicitud de arresto como “escandalosa”.

El conflicto se desató el 7 de octubre de 2023, cuando Hamas atacó el sur de Israel, matando a 1.200 personas y secuestrando a otras 250. En respuesta, Israel lanzó una ofensiva que ha dejado cerca de 44.000 muertos en Gaza, según las autoridades palestinas. La destrucción masiva en Gaza y la crisis humanitaria resultante han provocado protestas en varios países, mientras que las Naciones Unidas y organizaciones de ayuda internacional han advertido sobre las dificultades para asistir a los afectados por el conflicto.

La CPI ha señalado que las órdenes de arresto se deben a crímenes de lesa humanidad, incluyendo el uso de la inanición como método de guerra y otros crímenes de guerra como el asesinato y la persecución.