El Senado de la República aprobó este jueves la reforma constitucional conocida como “simplificación orgánica”, que plantea la desaparición de siete organismos autónomos y reguladores. Entre ellos se encuentran el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). La reforma fue aprobada por mayoría calificada, y ahora pasará a las legislaturas locales para su análisis y aprobación, requiriendo el aval de 17 congresos estatales para su promulgación en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
La medida forma parte de un esfuerzo por eliminar duplicidades y racionalizar el gasto público. Con la extinción de estos organismos, se espera que el gobierno federal ahorre aproximadamente 4,422 millones de pesos, los cuales se destinarán al Fondo de Pensiones del Bienestar. El dictamen también establece que las funciones de estos organismos serán asumidas por dependencias del Ejecutivo, como la Secretaría de la Función Pública y la Secretaría de Energía, entre otras.
Durante la discusión, senadores de Morena y sus aliados defendieron la reforma, argumentando que se busca evitar el desvío de recursos y mejorar la eficiencia del gobierno. Oscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, afirmó que esta reforma no es un retroceso, sino un «acto de responsabilidad histórica» que reafirma la capacidad del gobierno para asumir funciones que antes estaban delegadas a organismos autónomos. En su intervención, destacó que el gobierno de la Cuarta Transformación está listo para garantizar transparencia y eficacia en el manejo de los recursos públicos.
Por su parte, la oposición criticó duramente la reforma, argumentando que con la eliminación de estos organismos se suprimen derechos ciudadanos y se pone en peligro la transparencia y autonomía de las instituciones. Manlio Fabio Beltrones, senador priista, recordó que estos organismos fueron creados para garantizar el control ciudadano sobre las acciones del gobierno y prevenir abusos de poder. La senadora Amalia García de Movimiento Ciudadano expresó su “tristeza” por la desaparición del INAI, un órgano que, según ella, “costó muchas luchas” para ser creado en el país.
En un tono similar, la senadora Carolina Viggiano (PRI) mostró videos de figuras de Morena, como Ricardo Monreal y Alejandro Encinas, celebrando la importancia de la transparencia, contrastando estas declaraciones con la eliminación de instituciones clave en el ámbito de la rendición de cuentas.
Además de la eliminación del INAI, otras instituciones afectadas incluyen el Consejo Nacional de Evaluación de Políticas de Desarrollo Social (Coneval), la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH). Las funciones de estos organismos serán asumidas por dependencias del Ejecutivo, como la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el caso de la medición de la pobreza y los programas sociales.
En materia energética y de competencia económica, las funciones de los organismos eliminados serán ejercidas por las Secretarías correspondientes, y se creará un órgano desconcentrado para reemplazar a la Cofece y al IFT, con el objetivo de evitar sanciones bajo el T-MEC. Este nuevo órgano tendrá independencia técnica, pero dependerá directamente del gobierno federal.
La reforma fue aprobada en medio de un fuerte debate entre las bancadas de Morena y la oposición, que advirtieron sobre los potenciales riesgos para la democracia y los derechos ciudadanos en el país.