Armie Hammer, reconocido por su papel en Llámame por tu nombre, ha abierto un capítulo sobre su vida después de abandonar Hollywood en 2021 debido a las graves acusaciones de abuso sexual y otras controversias que sacudieron su carrera. En una reciente entrevista en el podcast Your Mom’s House, el actor reflexionó sobre cómo esta tormentosa situación afectó no solo su trayectoria profesional, sino también su vida personal.

En 2021, Hammer fue acusado por Effie Angelova de agresión sexual, lo que desató una serie de denuncias por parte de otras mujeres, quienes lo acusaron de compartir con ellas fantasías violentas, algunas vinculadas al canibalismo. Estas acusaciones, ampliamente cubiertas por los medios, resultaron en su retiro de las redes sociales y su salida de Hollywood. Durante un breve período, el actor trabajó en la venta de tiempos compartidos en las Islas Caimán, antes de regresar a la atención pública con su intervención en el podcast.

La investigación llevada a cabo por el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) no condujo a cargos criminales. En mayo de 2023, la Oficina del Fiscal del Condado de Los Ángeles determinó que no había pruebas suficientes para proceder judicialmente, debido a la «complejidad de la relación» entre Hammer y su acusadora.

En la charla con los comediantes Christina Pazsitzy y Tom Segura, Hammer abordó cómo este escándalo, que coincidió con la pandemia de COVID-19, atrapó la atención pública. “El mundo parecía desmoronarse, y la gente estaba profundamente infeliz con sus propias vidas… y entonces surgió esta historia sensacionalista sobre un actor que quiere matar y comer gente”, comentó, señalando cómo este escándalo se volvió más atractivo que el confinamiento.

La controversia afectó gravemente su imagen pública, especialmente por la exposición de detalles íntimos sobre su vida personal, incluidas sus fantasías sexuales. Hammer defendió sus preferencias, argumentando que “si alguien tomara las conversaciones de dormitorio de cualquiera… todos pensarían: ‘Estos tipos son asquerosos’”.

El actor también reflexionó sobre su relación con las mujeres, reconociendo que, en el pasado, las utilizaba para alimentar su ego y validación personal. “La gente era como mis dosis de droga con piel encima. Tener a alguien que quiera estar conmigo, tener sexo, eso me daba poder”, confesó.

Por último, Hammer abordó el impacto de esta situación en su familia, particularmente en sus hijos Harper (9 años) y Ford (7 años), quienes eventualmente podrían enfrentar las consecuencias del escándalo. “Sé que mis hijos llegarán a un punto donde harán terapia y dirán: ‘Odio a mi papá también’”, expresó, con arrepentimiento.

Durante la entrevista, el actor reconoció estar en “modo pánico” mientras veía cómo su carrera se desmoronaba. “Había una especie de máscara que no era realmente quien yo era, pero todos pensaban que lo era, y cuando esa máscara se rompió, la gente dejó de gustar de mí. Me odiaron”, concluyó.