A unos días del inicio del segundo mandato de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, agentes de ese país intensificaron las medidas de seguridad en la frontera con México, donde instalaron alambre de púas en cruces clave, como el puente internación Paso del Norte/Santa Fe, que conecta Ciudad Juárez con El Paso, Texas.
Lo anterior, como una medida de vigilancia para evitar el ingreso de migrantes a dicho país, debido a que una de las prioridades de Trump es evitar su entrada de forma irregular.
Las medidas se realizaron por integrantes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, lo que paralizó temporalmente el cruce vehicular en el área.
Tras ello, quedaron instalados metros de alambre de púas en la orilla del Río Bravo, mientras que, en Mcallen, la Guardia Nacional y la patrulla fronteriza mantienen vigilancia en el Valle del Río Grande.
Es importante señalar que el gobernador de Texas, Greg Abott, mandó colocar un muro que colinda su entidad con Chihuahua y Coahuila.
Los alambres de púas también se están instalando en la parte baja de la barrera metálica de cinco metros de altura.
En ese contexto, ante el inicio del gobierno de Donald Trump, iglesias y agrupaciones defensoras de derechos humanos alistan diversas protestas a lo largo de este fin de semana.
Cabe mencionar que Ciudad Juárez, en Chihuahua, es una de las principales entradas de migrantes hacia el país vecino, por lo que ha sido escenario del despliegue de agentes y barreras físicas que buscan contener el flujo migratorio.
En tanto, Tijuana ya declaró alerta de emergencia con la intensión de que se liberen fondos destinados a la atención de migrantes expulsados.
Por su parte, México ya se prepara para una posible deportación masiva; en ese sentido, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el país recibirá solo a ciudadanos mexicanos, mientras que las personas de otras naciones enfrentan una situación incierta.