El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a generar controversia al amenazar con aplicar aranceles a los automóviles fabricados en México. En una entrevista con Fox News, Trump indicó que tales vehículos podrían fabricarse directamente en su país, haciendo referencia a la creciente producción automotriz en México destinada a la exportación hacia EE. UU.
La amenaza se enmarca dentro de la postura proteccionista de la administración Trump, quien aseguró que los autos producidos en México no son bienvenidos en el mercado estadounidense. «Vamos a imponer aranceles a esos autos, no queremos esos autos, podemos fabricarlos aquí mismo», expresó el mandatario. Esta declaración surge justo después de que firmara órdenes ejecutivas para imponer tarifas del 25 % a las importaciones de aluminio y acero, lo que subraya su enfoque de endurecer las políticas comerciales con los países vecinos.
Contexto de la amenaza con aranceles
Las nuevas declaraciones del presidente Trump reavivan la promesa que hizo durante su campaña presidencial de imponer aranceles a los autos provenientes de México. En 2016, el republicano sugirió que podría aplicar tarifas de hasta un 200 % para reducir la dependencia de los vehículos fabricados fuera de EE. UU. y fomentar la creación de empleos dentro de su país.
Trump también ha insistido en que las fábricas automotrices; especialmente las de China; están tomando ventaja de la proximidad de México a la frontera estadounidense. Según el mandatario; las ventajas logísticas de México hacen que sea más atractivo producir autos allí; pero que las tarifas más altas obligarían a las empresas a trasladar su producción de vuelta a EE. UU.
¿Qué significa para el comercio con México?
Esta amenaza podría tener repercusiones significativas en la relación comercial entre ambos países. El comercio de automóviles entre EE. UU. y México es vital para las economías y cualquier cambio podría generar incertidumbre en la industria.
Además, las declaraciones de Trump se dan en un momento clave, ya que los tres países, EE. UU., Canadá y México, recientemente acordaron pausar los aranceles mutuos. Este acuerdo tenía como objetivo reforzar la seguridad en las fronteras. Sin embargo, esta nueva amenaza podría complicar más el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Por lo tanto, la situación sigue siendo incierta y podría tener importantes repercusiones en el comercio entre las naciones.
Las amenazas de Trump con respecto a los aranceles a los vehículos fabricados en México son un recordatorio de su enfoque proteccionista hacia el comercio internacional. Si bien no está claro si estas medidas se implementarán, se resalta las tensiones comerciales entre EE. UU. y sus vecinos. Lo que está claro es que cualquier cambio en la política de aranceles podría afectar gravemente a las industrias automotriz y de manufactura de América del Norte.























