Desde el fin de semana, cuadrillas de bomberos en Estados Unidos combaten incendios forestales en Carolina del Norte y del Sur que hasta el momento no han sido controlados.
El clima ha complicado la contención de las llamas. Y es que autoridades registraron baja humedad y fuertes vientos que siguen dispersando el fuego. Tan solo el lunes, Carolina del Norte registró 200 incendios.
De acuerdo con el Servicio Forestal de Estados Unidos, dichos percances ocurrieron en cuatro bosques del estado.
El más extenso atacó 162 hectáreas del Bosque Nacional Uwharrie, a 80 kilómetros al este de Charlotte. Para el domingo, había sido contenido al 33 por ciento.
En el condado de Polk, algunos residentes se vieron obligados a evacuar debido a la propagación del fuego. Hasta el domingo, había consumido alrededor de 202 hectáreas y seguía activo en su totalidad.
Carolina del Sur, con más de 175 incendios
Por su parte, en Carolina del Sur van más de 175 fenómenos forestales que han consumido hasta 17 kilómetros cuadrados de flora.
El gobernador de dicha entidad, Henry McMaster, declaró estado de emergencia el pasado domingo para reforzar la respuesta. Además, estableció una prohibición total de quemas al aire libre.
En el área de Carolina Forest, al oeste de la ciudad de Myrtle Beach, las autoridades ordenaron la evacuación de varios vecindarios.
Lo anterior, ante un incendio forestal que arrasó con 6.5 kilómetros cuadrados. Hasta el lunes, se encontraba contenido al 30 por ciento.
Ante los hechos, el Servicio Nacional de Meteorología emitió advertencias sobre el riesgo de incendios en la región, atribuido a la combinación de vegetación críticamente seca y una humedad relativa muy baja.






















