En un terreno marcado por excavaciones y rastros de búsquedas, las madres y padres de personas desaparecidas que visitaron el rancho Izaguirre en Jalisco se enfrentaron a una realidad dolorosa. A pesar de las promesas hechas por autoridades, el lugar se mostró vacío de respuestas. La visita, que prometía ser una inspección de los trabajos de investigación, se convirtió en un frustrante recordatorio de la incertidumbre y el dolor que viven las familias de los desaparecidos.

La Fiscalía de Justicia de Jalisco había invitado a colectivos de búsqueda, activistas, y medios de comunicación para observar los avances en la investigación sobre personas desaparecidas en la región. Sin embargo, lo que encontraron no fue lo esperado. Decenas de personas, incluidos miembros de colectivos de Nayarit, Zacatecas, Guanajuato y Jalisco, llegaron al rancho con la esperanza de encontrar pruebas de los desaparecidos, solo para ser recibidos por un terreno casi desértico y vacío de evidencias.

La decepción de los colectivos

Los asistentes al recorrido no encontraron los restos de ropa y objetos que esperaban ver, los cuales ya habían sido documentados en videos anteriores. En su lugar, se encontraron con adoquines apilados y excavaciones, pero sin una explicación clara de lo que sucedía en el lugar. Las familias, que han sufrido años de dolor y espera, se sintieron engañadas y ofendidas por lo que calificaron como «una simulación» de trabajo investigativo.

Elía Cervantes, de Familias Unidas por Nayarit, expresó su frustración diciendo: “Es una burla para nosotras las víctimas, no saben el dolor que una madre, una esposa o una hija trae por su familiar desaparecido”. La sensación de que sus esfuerzos y esperanzas se estaban reduciendo a un espectáculo vacío de respuestas se amplificó cuando no se dio una explicación oficial sobre los avances en la investigación.

Un recorrido marcado por la desconfianza

La jornada comenzó con una invitación de la Fiscalía General de la República (FGR),; que en palabras de Alejandro Gertz Manero, Fiscal General,; había prometido abrir las puertas del rancho para permitir una observación pública. Sin embargo, la presencia de autoridades federales en el lugar fue nula,; lo que generó más desconcierto y desconfianza entre los asistentes.

A medida que avanzaban por el terreno,; los asistentes podían ver hoyos en la tierra y banderines de colores marcando posibles indicios. Sin embargo, la incertidumbre era palpable,; ya que nadie explicaba claramente el propósito de estas excavaciones ni los hallazgos en el lugar. Incluso algunos de los funcionarios de la Fiscalía de Jalisco; confesaron en privado que fueron sorprendidos por la situación y la falta de tiempo para reaccionar ante la visita inesperada.

¿Qué ocurrió en el rancho Izaguirre?

En la ruta de la visita, uno de los buscadores que había; estado en el rancho desde el 5 de marzo relató que en los cuartos del lugar se habían encontrado bidones; que, según testimonios de sobrevivientes, contenían productos químicos. Sin embargo, la falta de pruebas claras y la escasa información ofrecida por las autoridades; incrementaron la frustración de los asistentes.