Un hallazgo sorprendente en el desierto de Mongolia
Paleontólogos han encontrado en Mongolia la garra de dinosaurio más grande jamás registrada, con una conservación excepcional que ofrece nueva información sobre una especie hasta ahora desconocida.
Este fósil fue descubierto en el desierto de Gobi, una zona rica en hallazgos prehistóricos. Lo más impresionante es que la garra conserva su vaina de queratina, un material que rara vez se preserva en fósiles.
El estudio preliminar sugiere que el dinosaurio al que perteneció tenía una morfología inusual, con dos dedos prominentes y una posible mezcla de características entre un perezoso y una jirafa.
La garra más grande y su significado en la paleontología
El fósil mide casi 30 centímetros; superando cualquier otra garra de dinosaurio conservada con su cubierta córnea. Este detalle permite estimar con mayor precisión el tamaño real del animal.
Según la paleontóloga Darla Zelenitsky, de la Universidad de Calgary; este hallazgo establece un nuevo récord y ofrece una visión más clara de la evolución de los dinosaurios en entornos extremos como el desierto de Gobi.
El dinosaurio ha sido nombrado Duonychus tsogtbaatari; que significa “dos garras” en griego. Esta especie pertenece al grupo de los terizinosaurios; conocidos por su apariencia peculiar y largas extremidades.
El descubrimiento en Mongolia no solo amplía el conocimiento sobre los fósiles; sino que también plantea nuevas preguntas sobre la adaptación y evolución de los dinosaurios en diferentes hábitats.