Un crimen que enluta a la causa de los desaparecidos
Teresa González Murillo, madre buscadora y activista en la localización de personas desaparecidas, falleció el 2 de abril de 2025, tras ser atacada el 27 de marzo en su hogar en Guadalajara. Un grupo de hombres armados intentó secuestrarla, y durante el forcejeo recibió un disparo que la dejó gravemente herida. A pesar de los esfuerzos médicos, no sobrevivió a sus heridas.
González Murillo formaba parte del colectivo Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco; una organización que lucha por la localización de personas desaparecidas. Su muerte marca un triste hito en la lucha contra la violencia en México; siendo la primera madre buscadora asesinada en 2025 y la octava en los últimos cuatro años. Su fallecimiento pone de relieve los peligros a los que están expuestas las personas que buscan a sus seres queridos en un entorno de creciente violencia.
Denuncias de impunidad y falta de apoyo
El colectivo Luz de Esperanza expresó su dolor por la pérdida de González Murillo a través de redes sociales; destacando su valentía y el compromiso que mostró en su búsqueda de justicia. La organización también señaló la creciente impunidad y violencia contra las familias de desaparecidos en Jalisco, alertando sobre la falta de acción de las autoridades; particularmente de la Fiscalía General del Estado; que no ha logrado avances significativos en las investigaciones.
Este crimen resalta la necesidad urgente de medidas de protección para las madres y padres que se convierten en buscadores; enfrentando no solo la angustia por la desaparición de sus seres queridos; sino también la violencia de los grupos criminales que operan con impunidad en el estado.