El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha presentado una nueva iniciativa migratoria: la «tarjeta dorada», un permiso especial para millonarios que cuesta 5 millones de dólares. Esta tarjeta ofrecerá los mismos privilegios que la “tarjeta verde” (residencia permanente) a sus titulares.

La nueva tarjeta tiene como objetivo atraer a personas adineradas dispuestas a invertir en el país. A diferencia de los ciudadanos estadounidenses, los titulares de la “tarjeta dorada” estarán exentos de pagar impuestos sobre sus ingresos en el extranjero.

Detalles del programa

Trump describió la «tarjeta dorada» como un medio para atraer a individuos exitosos y con gran capacidad económica. Según sus declaraciones a los medios, la iniciativa busca incentivar a millonarios a vivir en EE.UU., beneficiando la economía con grandes inversiones, generación de empleo y el pago de impuestos.

Además de su valor económico, la tarjeta tiene un diseño exclusivo que, según Trump, hace que los titulares se sientan especiales. La «tarjeta dorada» lleva una imagen del propio presidente, resaltando la idea de que este es un programa único y personal de la administración Trump.

Privilegios exclusivos

Los beneficiarios de la tarjeta dorada gozarán de una serie de privilegios; similares a los de los residentes permanentes en EE.UU. Entre ellos se incluye la posibilidad de vivir, trabajar y recibir beneficios dentro del país. Sin embargo, una de las características más llamativas es la exención fiscal: no estarán obligados a pagar impuestos por sus ingresos fuera de EE.UU.

Este programa fue presentado en febrero de este año y tiene como objetivo atraer a personas millonarias de todo el mundo,; como parte de la estrategia económica de la administración Trump.

Reacciones y perspectivas

El presidente Trump ha expresado su optimismo respecto a los efectos positivos que esta iniciativa traerá a la economía estadounidense,; mencionando que no solo generará ingresos, sino que también creará empleos y fortalecerá el mercado laboral. Sin embargo, las reacciones de diferentes sectores del país y la comunidad internacional aún son inciertas.