Tres estados mexicanos —Michoacán, Jalisco y Guanajuato— fueron escenario de una jornada violenta que dejó como saldo dos policías muertos. Los hechos se registraron en la tarde, cuando se produjeron bloqueos carreteros, incendios de vehículos y ataques armados a autoridades. El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, confirmó los incidentes y destacó que estos fueron resultado de la disputa entre dos grupos criminales, aunque no especificó cuáles.

El Secretario de Seguridad detalló que la violencia afectó a 26 municipios en Michoacán, dos en Guanajuato y uno en Jalisco. El despliegue de un operativo conjunto entre autoridades locales y federales permitió la liberación de las vialidades bloqueadas, mientras que las fuerzas de seguridad aseguraron artefactos explosivos y destruyeron minas terrestres.

Detalles de los ataques y bloqueos

En Michoacán, los ataques violentos se concentraron principalmente en Apatzingán, donde un enfrentamiento entre civiles armados y elementos de la Defensa provocó bloqueos en al menos ocho municipios cercanos. Las principales vías afectadas fueron las carreteras Sahuayo-Jiquilpan, Quiroga-El Correo y Ecuandureo-Zamora, entre otras. Estos bloqueos causaron caos en el transporte y el tránsito en varias regiones.

En Guanajuato, los criminales incendiaron vehículos de carga en puntos clave, como la carretera Pénjamo-Abasolo. Esto complicó aún más la circulación en la zona. La violencia también llegó a Jalisco, donde un grupo de 50 personas bloqueó la autopista Guadalajara-Morelia y prendió fuego a varios vehículos.

Reacción de las autoridades y próximos pasos

A pesar de la violencia, García Harfuch aseguró que estos ataques no quedarán impunes. Prometió que se informará sobre las detenciones correspondientes. Sin embargo, hasta el momento, no se han reportado arrestos relacionados con los hechos.

El operativo de seguridad permitió restablecer la circulación en las carreteras afectadas. No obstante, los incidentes han dejado víctimas y una creciente preocupación por la seguridad en la región.