José Luis Castillo fue reconocido por transformar su dolor en una lucha ejemplar por la verdad y la justicia. La Escuela de Estudios Superiores de Chihuahua le otorgó un Doctorado Honoris Causa como reconocimiento a más de 15 años de activismo tras la desaparición de su hija, Esmeralda Castillo, en 2009.
Desde entonces, ha participado activamente en el acompañamiento de víctimas, se ha capacitado en derecho penal y perspectiva de género, y ha impulsado campañas de prevención en escuelas y comunidades, como el Esmeratón, una jornada de acción contra la trata de personas.
De la ausencia al activismo
Esmeralda desapareció en Ciudad Juárez cuando tenía 14 años. Desde ese momento, su padre ha marchado cada 8 de marzo con la imagen de su hija en alto,; siendo reconocido por colectivos feministas como un aliado firme y respetuoso en la lucha por la justicia y la memoria.
Su trabajo ha sido sostenido, ético y profundamente humano. Además de buscar a Esmeralda, ha acompañado a otras familias, convirtiéndose en una voz informada en espacios institucionales y sociales.
Un mensaje de fortaleza colectiva
Durante la ceremonia, José Luis dedicó el reconocimiento a todas las familias que viven la ausencia de un ser querido. Afirmó que el doctorado es símbolo de fortaleza colectiva y una oportunidad para seguir promoviendo la prevención en el ámbito escolar.
Agradeció el respaldo académico de la institución y concluyó su intervención con la consigna que ha marcado su lucha:
“Porque vivas se la llevaron y vivas las queremos.”
















