Crystal Palace rompe su maldición en Wembley

Crystal Palace, Manchester City y FA Cup son los tres nombres que marcaron una final histórica en Wembley. Los Eagles alzaron su primer título oficial en 164 años al vencer 1-0 al Manchester City, campeón habitual de Inglaterra.

El gol de Eberechi Eze fue suficiente para derrumbar a los de Pep Guardiola, que cierran una temporada sin títulos. El tanto llegó tras una brillante jugada colectiva iniciada por Jean-Philippe Mateta y continuada por Daniel Muñoz.

El colombiano asistió con precisión a Eze, quien definió con categoría y colocó al Crystal Palace en ventaja. Desde entonces, el equipo de Oliver Glasner aguantó el empuje del Manchester City con una defensa férrea y ordenada.

Dean Henderson fue clave. El arquero atajó un penalti a Omar Marmoush y mantuvo su arco en cero con intervenciones decisivas. La actuación del exjugador del United frustró los intentos de Haaland, Doku y el joven Claudio Echeverri.

Incluso celebró un gol anulado a Muñoz por fuera de juego, pero nunca perdió la concentración bajo los palos. Con este triunfo, Glasner culmina su exitoso proyecto en el Crystal Palace, equipo que ha transformado desde 2024.

Un Manchester City sin respuestas y sin títulos

El Manchester City firmó su primera temporada en blanco desde 2017. El conjunto de Guardiola falló en todos los frentes. Perdió la Premier League, la Champions League y la Copa de la Liga. Su única «alegría» fue terminar entre los cinco primeros.

En Wembley, el equipo lució cansado, sin creatividad y sin reacción tras el gol inicial del Crystal Palace.

Haaland pasó inadvertido. Kevin De Bruyne y Bernardo Silva no lograron romper la defensa rival ni liderar una remontada.

Guardiola hizo cambios tardíos y confusos. Ingresaron Foden y Gündogan, pero el partido ya estaba controlado por los londinenses. El penalti fallado por Marmoush marcó un punto de quiebre emocional para los celestes.

El técnico catalán tendrá que repensar el futuro del equipo, que parece haber perdido frescura y ambición. Mientras tanto, el Crystal Palace celebra su coronación con una afición que colmó Wembley.

La FA Cup cambia de manos y escribe una página dorada para los Eagles.

Un premio justo para un equipo que supo sufrir, resistir y vencer al gigante en su día más gris.