Elon Musk declaró estar “decepcionado” con el megaproyecto fiscal y presupuestario impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; y es que, destacó, aumenta el déficit y dispara el gasto público.

Así lo mostraron fragmentos de una entrevista realizada para el programa CBS Sunday Morning que se lanzará el próximo domingo.

El todavía asesor del gobierno estadounidense criticó el “gran y hermoso proyecto de ley” aprobado por la Cámara de Representantes. Asimismo, destacó que dichas medidas “socavan” su trabajo como asesor, pues lo que él busca es aumentar la eficiencia y reducir el despilfarro.

Fue el martes cuando el multimillonario ofreció la entrevista; esto, en medio de la campaña de prensa alrededor de nuevo cohete Starship, fabricado por Space X, su empresa.

“Creo que un proyecto de ley puede ser grande o puede ser hermoso, pero no sé si puede ser ambas cosas. Es mi opinión personal”, indicó.

Trump evita hablar de Musk

Horas después, Trump evitó referirse directamente a Musk y a sus críticas ante periodistas en la Casa Blanca. En su lugar, reiteró su respaldo al plan.

“Necesitamos mucho apoyo (en el Congreso). Y ya lo tenemos”, afirmó este miércoles. Al respecto, señaló que no está conforme con ciertos aspectos, pero sí con otros. Además, reiteró que se trata de un proyecto “ambicioso”.

Es importante señalar que el megaproyecto busca extender las exenciones fiscales de Trump en su primer mandato. Además, y añade nuevas rebajas, junto a un incremento en los fondos para la gestión de la frontera y la aplicación de la dura política migratoria del presidente. Esto se compensaría en parte con recortes a programas de seguridad social y ayudas.

La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, en inglés) estimó en un informe que la nueva legislación sumará unos tres billones de dólares en diez años a la deuda nacional, actualmente calculada en más de 36 billones de dólares.

 

Magnates inician separación

Aunque se mantuvo muy cercano al presidente antes y después de la investidura del republicano en enero pasado, Musk se ha ido apartando poco a poco de su labor frente al controvertido DOGE, que implusó miles de despidos de trabajadores federales y recomendó la reducción en las operaciones del Gobierno.

En abril, el magnate anunció que reduciría «a un día o dos» sus responsabilidades como asesor de la Administración a partir de este mayo. Dicha decisión fue anunciada poco después de que Tesla reportó una caída en sus beneficios netos del 71 por ciento en el primer trimestre del año.