Barcelona, UEFA y el conflicto financiero persistente
Barcelona, UEFA y fair play financiero protagonizan un nuevo episodio de tensión en el fútbol europeo.
Según el diario The Times, el organismo europeo prepara una sanción mayor contra el club catalán. La causa es la reincidencia del Barcelona en irregularidades financieras, violando el fair play financiero por segunda vez.
En 2023, la UEFA ya impuso una multa de 500.000 euros al club por reportes contables inexactos.
La sanción se debió a que el Barcelona clasificó erróneamente la venta del 10 % de sus derechos televisivos. El club lo presentó como “otros ingresos operacionales”, cuando en realidad debían ser anotados como “beneficio por pérdida de activos intangibles”.
Esa operación, realizada en 2022, abarcaba ingresos por los próximos 25 años, pero no ayudaba a cuadrar cuentas bajo el reglamento financiero.
Más tarde, el Barcelona vendió un 15 % adicional de esos derechos por 400 millones de euros. Volvió a repetir la clasificación contable errónea, provocando otra violación del fair play financiero.
El club apeló la primera sanción ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), pero perdió la demanda. Ahora, la UEFA considera una sanción más severa que podría afectar la participación culé en competencias europeas.
Consecuencias posibles y otras sanciones
Según The Times, la UEFA podría castigar al Barcelona limitando su número de inscripciones para la Champions League. También se contempla la posibilidad de restarle puntos en competiciones internacionales.
Esto llega justo cuando el club se ha clasificado como campeón de LaLiga para el torneo continental.
A diferencia del Barcelona, clubes como el Chelsea y Aston Villa también serán sancionados, pero solo con multas económicas. Ambos equipos no son reincidentes, por lo que evitarán restricciones deportivas, al menos por ahora.
El caso del Barcelona preocupa por su impacto institucional y deportivo.
El club arrastra una larga crisis financiera desde la pandemia, agravada por decisiones contables cuestionables.
De confirmarse la sanción, se abriría una nueva etapa de tensiones entre la UEFA y el club catalán. Además, podría sentar precedente para futuros casos relacionados con el fair play financiero en Europa.



















