Inglaterra naufraga ante Senegal y enciende las alarmas

Inglaterra, bajo el mando de Thomas Tuchel, sufrió una humillante derrota 1-3 ante Senegal, agravando su crisis futbolística. Los ingleses, ya sin nada en juego, volvieron a mostrar un fútbol plano, sin ritmo ni ambición.

Este revés supone la primera derrota de Inglaterra ante una selección africana en toda su historia, un golpe simbólico y mental. A pesar del gol inicial de Harry Kane, el equipo nunca fue superior.

Kane marcó al minuto 7 tras un error del portero Edouard Mendy, alcanzando los 73 tantos con la selección inglesa. Sin embargo, el resto del partido fue una muestra de falta de ideas y actitud.

Anthony Gordon desperdició una ocasión clara que pudo cambiar el rumbo.
Senegal aprovechó la pasividad inglesa y empató con gol de Ismaila Sarr al minuto 40 tras un error de Kyle Walker.

Dean Henderson, portero del Crystal Palace, evitó el desastre antes del descanso, pero no pudo sostenerlo por más tiempo.
En la segunda parte, Habib Diarra aprovechó un desajuste defensivo y puso el 1-2 para Senegal.

Sin rumbo con Tuchel y sin respuestas en el campo

La presencia de Thomas Tuchel en el banquillo aún no ha generado ninguna mejoría en el juego de Inglaterra. Cuatro partidos después de asumir, el equipo sigue igual de plano que con Gareth Southgate.

Ni intensidad, ni creatividad, ni capacidad de reacción. Inglaterra se hundió en la monotonía, pese a los intentos de Saka y Morgan Gibbs-White, que exigieron a Mendy.

Un gol de Jude Bellingham en los minutos finales fue anulado por el VAR por una mano previa de Colwill. Para colmo, Cheikh Sabaly sentenció a la contra en el minuto 95 con el 1-3 definitivo.

El ambiente en la grada también fue simbólico.
Se escuchaban más los cánticos de los hinchas de Senegal que a los propios ingleses, que respondieron con abucheos.

Thomas Tuchel, tras medio año al frente, no ha conseguido diferenciarse de su antecesor.
Y aunque esta derrota no afecte la clasificación directa, Inglaterra queda golpeada en lo anímico.

Pensar en una selección inglesa como candidata al Mundial 2026 parece hoy una idea remota. Por ahora, su prioridad debe ser reencontrar el rumbo y asegurar la clasificación.