Billy Idol compartió uno de los momentos más oscuros de su carrera en el estreno de su documental Billy Idol Should Be Dead, presentado este 10 de junio en el Festival de Tribeca. En la cinta, el icónico cantante narra cómo una sobredosis de heroína en 1984 en Londres estuvo a punto de costarle la vida, en plena cima de su éxito con temas como White Wedding y Rebel Yell.
El músico, que ya era una figura destacada en la escena internacional y uno de los primeros íconos de MTV, revive en el filme aquel viaje a su ciudad natal donde, tras reencontrarse con viejos amigos, consumió la heroína “más fuerte” que había probado. “Me estaba muriendo… me estaba poniendo azul”, relató.
Un episodio límite marcado por la adicción
En el documental, Idol describe cómo varios amigos perdieron el conocimiento tras consumir la droga. Mientras tanto, él y un acompañante continuaron usando, hasta que su cuerpo colapsó. Fue sumergido en un baño de agua helada y llevado al tejado del edificio para intentar revivirlo.
El británico detalla cómo en ese entonces el uso de heroína era común en el ambiente artístico. Menciona a figuras como Lou Reed, autor del tema Heroin, como parte de una cultura musical que normalizaba el consumo. “Estabas abierto a eso”, reconoció.
De Bangkok al cambio de vida
El punto de quiebre llegó tras un viaje descontrolado a Bangkok, donde Idol y un amigo causaron destrozos valorados en 75 mil dólares. “Mel Gibson estaba allí con su familia, horrorizado”, reveló. Ese incidente, que involucró violencia y presencia policial, lo llevó a abandonar definitivamente la heroína.
Según narra, dejar la droga fue un proceso largo y doloroso. “No hay una solución rápida… incluso después de seis meses sigues sintiéndote fatal”, afirmó. También recordó que Boy George tenía razón al decir que dejar la heroína es como si “tu esqueleto intentara salir de tu cuerpo”.
Un documental íntimo y revelador
Billy Idol Should Be Dead explora los primeros años del artista, desde su etapa punk hasta su consagración como estrella del rock. Incluye material inédito, entrevistas personales y momentos clave en la creación de sus mayores éxitos, ofreciendo un retrato honesto de su vida pública y privada.
La historia de Billy Idol es un testimonio de supervivencia y transformación. Con este documental, el cantante no solo recuerda sus excesos, sino también el duro camino hacia la sobriedad, abriendo una ventana íntima para sus fans y una reflexión sobre los riesgos del mundo del rock.


























