Brenda Agüero, una enfermera de la provincia de Córdoba, Argentina, fue sentenciada a cadena perpetua tras ser hallada culpable de asesinar a cinco bebés recién nacidos e intentar matar a ocho más.

Así lo dictaminó un juez el viernes, luego de un juicio de casi seis meses; en dicho lapso, se llevaron a cabo casi 60 audiencias; además, fueron citados alrededor de cien testigos, entre familiares de las víctimas e imputados.

Luego de una jornada de deliberación de casi diez horas, la Cámara en lo Criminal y Correccional de séptima nominación de Córdoba declaró culpable a Agüero por mayoría de votos. También, impuso penas a los responsables del hospital, así como el resarcimiento económico a las familias.

Los asesinatos ocurrieron entre marzo y junio de 2022, en el Hospital Neonatal de Córdoba. De inmediato, la noticia se hizo viral y comenzaron las especulaciones.

Enfermera afirma que amaba a los niños

Por ello, el esposo de una de las médicas del hospital hizo pública la denuncia después del último hecho. Y es que las autopsias revelaron exceso de potasio e insulina en los cuerpos de los bebés, solo explicables por una inoculación externa.

Más tarde, se supo que la enfermera aplicaba las dosis mortíferas para destacarse entre sus compañeros. Y es que, tras “descubrirlas” daba aviso a sus superiores. Ella estuvo presente en todos los casos pese a que estaba asignada al cuidado de las madres y no de los bebés.

La mujer inyectaba a los bebés de forma errática, tras conseguir las dosis en los carros del hospital; por ello, en un solo día llegó a asesinar a cuatro bebés. Eso ocurrió el 6 de junio de 2022.

Brenda fue detenida en octubre de 2022. En ese momento, acusó a las madres que declarar con testimonios “guionados”. Tras una serie de estudios, se descubrieron en ella rasgos narcisistas, omnipotentes y psicopáticos. También, una fuerte necesidad de atención.

Pese a las pruebas en su contra, Agüero siempre se declaró inocente; incluso afirmó que amaba a los niños.