La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que México se mantendrá neutral ante el conflicto entre Israel y Palestina. Lo expresó durante su conferencia matutina en Palacio Nacional. Señaló que esta postura se basa en el artículo 89, inciso 10, de la Constitución.

En su mensaje, Sheinbaum expresó su condena a cualquier forma de agresión contra la población civil, especialmente contra menores de edad. Además, subrayó que México reconoce la existencia de ambos Estados: Israel y Palestina.

Una postura basada en principios constitucionales

La presidenta explicó que la política exterior mexicana se guía por principios establecidos en la Constitución, más allá de opiniones personales. Entre estos principios destacan la no intervención, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de controversias.

También recordó que México ha promovido desde hace años, ante la ONU, el reconocimiento de los dos Estados. “Todos los presidentes de México deben conducirse bajo esa doctrina constitucional”, afirmó.

Separación entre postura institucional y opinión personal

Al ser cuestionada por no condenar directamente los ataques del Gobierno israelí a la población palestina, Sheinbaum reiteró que su opinión personal debe distinguirse de la postura oficial del Ejecutivo. Algunos sectores han calificado esos ataques como actos de genocidio.

Insistió en que quien encabeza la Presidencia debe promover la paz, respetar la soberanía nacional y seguir los principios constitucionales. “México tiene una política exterior que no depende de la opinión de la presidenta, sino de lo que marca la Carta Magna”, puntualizó.

Fundamento legal de la política exterior mexicana

El artículo 89 de la Constitución, en su inciso 10, establece los principios de la política exterior. Entre ellos están la no intervención, la igualdad jurídica de los Estados, la cooperación internacional para el desarrollo y la promoción de la paz y la seguridad global.

Sheinbaum también reiteró que esta doctrina se aplicó recientemente en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. En ese caso, México volvió a hacer un llamado a la paz y a resolver las controversias por medios pacíficos.