Un informe del Inspector General del Departamento de Justicia de EE.UU. detalla que un hacker contratado por el Cártel de Sinaloa obtuvo registros telefónicos de un funcionario del FBI. El delincuente también usó cámaras de vigilancia en la Ciudad de México para seguirlo y obtener información sobre sus contactos.

Según el reporte, los datos recopilados se emplearon para intimidar y asesinar a posibles informantes o testigos que cooperaban con Estados Unidos. La investigación forma parte de pesquisas iniciadas en 2018, cuando los operadores del cártel se comunicaron con un agente del FBI vinculado al caso de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Cómo operaba el hacker

El hacker identificó personas de interés del cártel, incluido un agente del FBI asignado a la embajada en Paseo de la Reforma. Accedió a sus llamadas, registros de geolocalización y vigiló sus movimientos a través de cámaras públicas. Con esos datos, creó perfiles de quienes se reunían con él.

Según el inspector, “el cártel utilizó esa información para intimidar y, en algunos casos, matar a fuentes potenciales o testigos que cooperaron”. La estrategia sofisticada permitió que criminales actuaran con más impunidad y evadieran los esfuerzos de inteligencia.

Lucha de EE.UU. contra los cárteles

El hallazgo ocurre en medio de una ofensiva continua del gobierno de Donald Trump contra los cárteles mexicanos. Desde su llegada a la Casa Blanca, ha enviado tropas a la frontera, impuesto aranceles a México y Canadá, desplegado buques y drones, y en febrero calificó a seis cárteles, incluido el de Sinaloa, como organizaciones terroristas.

Estas acciones han generado temores sobre una posible intervención militar en México bajo el argumento de combatir el narcotráfico,; lo que ha sido enfáticamente rechazado por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Postura de México sobre soberanía y cooperación

La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum aseguró que la relación con Estados Unidos; se basa en el respeto y la colaboración mutua, pero no debe implicar subordinación. Negó la presencia de fuerzas armadas de EE.UU. en territorio mexicano, afirmando que la soberanía nacional es una línea que no se cruzará.