Mathieu Van der Poel conquistó este sábado la segunda etapa del Tour de Francia 2025, imponiéndose en un duelo directo ante Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard en un cierre con sabor a clásica. La etapa, de 209,1 kilómetros entre Lauwin-Planque y Boulogne-sur-Mer, fue la más larga de esta edición y dejó al neerlandés como nuevo líder de la clasificación general.

Con un tiempo de 4h 45:41 y una media de 43,9 km/h, Van der Poel consiguió su segunda victoria en la “grande boucle”, cuatro años después de su primer triunfo en el Muro de Bretaña, y lo hizo venciendo nuevamente a Pogacar. La victoria fue también la segunda consecutiva para el equipo Alpecin-Deceuninck, tras el triunfo de Jasper Philipsen en la etapa inaugural.

Final electrizante y cambio de líder

La llegada a Boulogne-sur-Mer fue un verdadero pulso entre los grandes favoritos. Pogacar intentó dominar a 800 metros del final, pero Van der Poel desplegó su potencia para cruzar la meta en primer lugar, seguido por Pogacar y Vingegaard. La clasificación general quedó con Van der Poel como líder, seguido por Pogacar a 4 segundos y Vingegaard a 6.

El pelotón principal llegó con el mismo tiempo, incluyendo a corredores como Enric Mas, Remco Evenepoel, Primoz Roglic y Santiago Buitrago. En contraste, Carlos Rodríguez perdió 31 segundos y se aleja en la general a 1:20 minutos.

Una etapa marcada por la lluvia y el control del pelotón

La jornada comenzó con caos debido al diluvio en Lauwin-Planque, que provocó retrasos y complicaciones logísticas. Cuatro corredores —Fedorov, Leknessund, Van Moer y Armirail— protagonizaron la primera escapada, que fue neutralizada a 52 kilómetros de la meta por el control del pelotón, liderado por Alpecin e Intermarché.

Hubo tensión durante el esprint intermedio y disputas por el maillot verde, protagonizadas por Milan y Girmay. La amenaza del viento y las cotas finales elevaron la tensión, con constantes movimientos de UAE, Visma y Soudal en busca de posicionar a sus líderes.

Etapa clásica para un especialista

La última parte del recorrido, con subidas como Haut Pichot, Saint-Étienne-au-Mont y Outreau, dejó claro que la etapa favorecía a los clasicómanos. Van der Poel resistió los ataques, aguantó el ritmo de Pogacar y coronó una actuación brillante con una victoria que lo confirma como uno de los ciclistas más completos del pelotón.

Con 30 años y títulos en Flandes, Roubaix y San Remo, el neerlandés demuestra que sigue en la élite del ciclismo mundial.

Lo que viene en el Tour

La tercera etapa se correrá este lunes 7 de julio, entre Valenciennes y Dunkerque, con un recorrido de 178,3 kilómetros. La jornada será propicia para los esprinters, con una sola cota (Mont Cassel) que no debería impedir una llegada masiva al esprint.

La victoria de Van der Poel añade emoción a un Tour de Francia que ya ofrece duelos memorables entre los grandes favoritos. La pelea por el maillot amarillo está abierta, y todo indica que las próximas etapas seguirán cargadas de espectáculo y estrategia.