Desde finales de mayo, aproximadamente 800 personas han perdido la vida en Gaza al intentar acceder a ayuda humanitaria. La mayoría falleció cerca de los puntos de distribución de la Gaza Humanitarian Foundation (GHF), respaldada por Estados Unidos e Israel. Esta información fue confirmada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La GHF comenzó operaciones el 26 de mayo, cuando Israel suspendió el suministro de bienes a Gaza por más de dos meses. Actualmente, grandes sectores de la población civil enfrentan alto riesgo de hambruna mientras esperan asistencia esencial.

Documentación de la ONU y contexto humanitario

La portavoz Ravina Shamdasani informó que, hasta el 7 de julio, la ONU documentó 615 muertes en las cercanías de sitios de la GHF. Además, se reportaron 183 fallecimientos en rutas de convoyes humanitarios, en su mayoría causadas por disparos.

Los ataques ocurrieron mientras miles hacían fila por raciones. La mayoría de las heridas observadas corresponde a arma de fuego, lo que generó preocupación internacional.

Respuestas y estadísticas oficiales

La GHF, por su parte, negó que existan disparos en sus centros de distribución y señaló que ha entregado más de 69 millones de comidas hasta la fecha.

Israel atribuyó los incidentes a disparos de Hamás contra civiles y anunció mejoras en seguridad: vallas, señalización, rutas adicionales y supervisión de incidentes por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).

Derechos humanos y alertas de la ONU

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU insistió en la necesidad de respetar el derecho internacional humanitario. Shamdasani enfatizó:

“Donde las personas hacen fila por alimentos y medicinas y son atacadas… enfrentan la disyuntiva de ser disparadas o alimentarse. Esto es inaceptable”.