Este sábado, Moscú, capital de Rusia, registró el día más caluroso de los últimos 122 años. Y es que, de acuerdo con los servicios meteorológicos de aquel país, la temperatura alcanzó los 34.6 grados, superando el récord establecido el 12 de julio de 1903.

Román Vilfand, director del departamento científico del Servicio Meteorológico ruso explicó que en 1903 la temperatura fue de 34.5; pero a las 15:00 hora local este récord fue superado en una décima.

El calor extremo, inusual para Moscú, ya lleva cinco días consecutivos y ha marcado varios récords históricos. Al respecto, los meteorólogos señalaron que las temperaturas actuales superan la media habitual para julio en más de 10 grados.

Por ello, en respuesta al denominado “calor egipcio”, varias estaciones del metro de Moscú comenzaron a distribuir agua embotellada.

Es importante destacar que, este año, los habitantes de Moscú experimentaron una semana de calor veraniego en primavera; por su parte, temperaturas invernales en mayo.

Miles de muertos en Europa por el calor

Algo similar ha ocurrido en toda Europa, donde las muertes por olas de calor ya superaron las 2 mil víctimas; dicha cifra se registró en solo 12 ciudades durante finales de junio y principios de julio.

De acuerdo con el estudio del Imperial College de Londres y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical, alrededor de 2.300 personas fallecieron en ciudades como Londres, París, Barcelona y Roma. De ese total, los científicos estiman que dos tercios de las muertes se vinculan directamente al calentamiento global causado por la quema de combustibles fósiles.

El calor extremo, según los autores, representa un riesgo real y silencioso para toda la población; y es que muchas víctimas no logran prepararse ante el rápido aumento de las temperaturas.