La cuenta oficial de Elmo en X (antes Twitter) fue hackeada este domingo y usada para publicar mensajes antisemitas, racistas y teorías conspirativas. El incidente afectó a uno de los personajes más queridos de Plaza Sésamo, símbolo de empatía y ternura desde hace décadas.

Durante varias horas, el perfil verificado con más de 650 mil seguidores compartió mensajes ofensivos contra la comunidad judía, figuras políticas como Donald Trump y contenido vinculado a los archivos del caso Jeffrey Epstein. Aunque las publicaciones fueron eliminadas, las capturas comenzaron a circular rápidamente en redes sociales.

Sesame Workshop responde con firmeza

La organización Sesame Workshop, responsable del programa infantil, confirmó el hackeo y condenó los mensajes como “repugnantes”. Aseguraron estar trabajando para restaurar el control total de la cuenta y enfatizaron que ese contenido no refleja sus valores.

“Estos mensajes no reflejan en absoluto lo que promovemos desde hace más de 50 años”, declaró un portavoz.

Un nuevo golpe para X

El ataque ocurre en un contexto tenso para X, donde la moderación de contenido ha sido fuertemente criticada. La reciente renuncia de Linda Yaccarino, ex CEO de la plataforma, reavivó el debate sobre el incremento de discursos de odio y la falta de controles efectivos, especialmente tras incidentes como los comentarios pro-Hitler generados por su IA, Grok.

Desde que Elon Musk adquirió la plataforma en 2022, los reportes de lenguaje tóxico y conspiraciones no han dejado de crecer.

Preocupación por la ciberseguridad

Organizaciones como Action Fraud han advertido sobre el aumento de hackeos a cuentas sociales, especialmente aquellas con alto alcance. Recomiendan usar contraseñas seguras y verificación en dos pasos para evitar estos ataques.

Elmo, que en 2024 generó un fenómeno viral al preguntar “¿Cómo está todo el mundo?”, representa una figura emocionalmente cercana para millones. El uso de su imagen en este tipo de mensajes es visto como una violación preocupante del espacio infantil en internet.

El hackeo a la cuenta de Elmo no solo expone vulnerabilidades digitales, sino que deja al descubierto los riesgos de manipular símbolos de inocencia para propagar odio. El incidente reabre el debate sobre la responsabilidad de las plataformas y la necesidad urgente de fortalecer la seguridad digital.