Lindsay Lohan y Jamie Lee Curtis regresaron a la pantalla grande como madre e hija en la esperada secuela de Otro Viernes de locos, cinta de Disney que tuvo su primera presentación oficial en la Ciudad de México, donde ambas actrices fueron recibidas con ovaciones y nostalgia por parte de los fans.

En el evento, Curtis agradeció el cariño del público y explicó que la nueva entrega fue hecha pensando en quienes crecieron con la versión original de 2003. “Es muy difícil traer algo así a toda esta gente”, dijo la actriz de 66 años, visiblemente emocionada.

Comedia familiar con nueva generación

La película sigue ahora a Anna (Lohan) ya convertida en madre, quien transmite la peculiar “maldición del cambio de cuerpo” a sus hijas. Esta vez, el enredo incluye también a la abuela Tess (Curtis), lo que amplía el caos familiar y añade una dimensión multigeneracional a la historia.

Curtis bromeó sobre una posible tercera parte: “Para hacer la siguiente habrá que esperar muchos años… para que sean mayores”.

Nostalgia en la alfombra roja

El ambiente del estreno evocó por completo los años 2000: bandas de rock al estilo de garage, discos físicos firmados y muchas referencias a una época en la que el cine familiar aún se vivía en videoclubs. Madres e hijas asistieron juntas, incluyendo a la actriz mexicana Bárbara de Regil y su hija Mar.

El evento se convirtió en una celebración del cine que marcó una generación, con un guiño a la moda y cultura pop de aquella década: plataformas altas, pantalones rotos, tops cortos y el clásico mensaje de que la empatía entre madres e hijas puede superar cualquier diferencia.

Lindsay Lohan, quien llevaba años alejada de los reflectores, agradeció el cariño del público mexicano. “Mis aficionados son los más fieles del mundo”, expresó en su primera visita al país, donde también confesó su amor por el mole con pollo.

La actriz de Juego de Gemelas (1998) prometió regresar con futuros proyectos. “Volver a rodar fue como andar en bicicleta, como si no hubieran pasado los años”, dijo.

El regreso de Otro Viernes de locos no solo conecta a nuevas generaciones con un clásico familiar, sino que reafirma el cariño del público latinoamericano por estas historias entrañables. Para los fans de Lohan y Curtis, esta secuela es un viaje directo al corazón.