En sus conciertos recientes tras el fallecimiento de Ozzy Osbourne el 22 de julio de 2025, Rod Stewart sorprendió a su público al presentar un montaje generado con inteligencia artificial, que recreaba al vocalista de Black Sabbath en un “cielo” junto a otras estrellas muertas. La proyección, realizada en el escenario de Charlotte el 29 de julio, incluyó a figuras como Freddie Mercury, Kurt Cobain y Amy Winehouse, desatando inmediatas reacciones.

La iniciativa, montada sobre la balada “Forever Young”, surgió como un intento de homenaje, pero el uso de IA y la aparición de artistas envueltos en polémicas —Michael Jackson y XXXTentacion— avivaron cuestionamientos sobre los límites tecnológicos y el respeto debido a los difuntos.

El homenaje digital que desató críticas

La primera versión del tributo solo mostraba una imagen sencilla de Osbourne, pero pronto evolucionó a un montaje más impactante. La IA permitió colocar a Ozzy junto a leyendas de la música posando con un palo de selfies, una estética que muchos calificaron de insensible y ridícula, según Rolling Stone UK. Usuarios en redes sociales expresaron su malestar, argumentando que la tecnología no debe trivializar la memoria de íconos culturales.

Declaraciones que encendieron la controversia

Tras la proyección en Charlotte, Stewart comentó al público: “Es muy triste. Muchos de esos artistas murieron por las drogas… ¡pero yo sigo aquí!”. La frase, criticada por restar solemnidad, profundizó la percepción de falta de tacto. Aun así, el cantante compartió en Instagram un mensaje de afecto y la promesa de reencontrarse con Osbourne “en el más allá”.

El homenaje de Rod Stewart a Ozzy Osbourne plantea un dilema entre innovación y sensibilidad. Más allá de la tecnología, el respeto a la memoria de los artistas seguirá siendo el verdadero desafío para futuros tributos.