El papa León XIV hizo un llamado a la esperanza y al rechazo de la violencia global, durante el rezo del ángelus celebrado en la plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, localidad a las afueras de Roma donde se encuentra de vacaciones. En su mensaje, lamentó la expansión de los conflictos armados en el mundo, pero insistió en que no se debe ceder ante la lógica del conflicto y las armas.

También encabezó una misa en la parroquia del palacio pontificio con motivo de la festividad de la Asunción de María, ante más de 2,500 personas congregadas. En su intervención, rogó para que el ejemplo de María inspire a valorar la vida humana y evitar su desperdicio a través de guerras.

Un llamado a la paz desde Castel Gandolfo

Durante su mensaje, León XIV expresó que muchas personas se sienten impotentes frente al aumento de la violencia global, y que la humanidad parece cada vez más insensible al sufrimiento. Sin embargo, recalcó que la esperanza no debe perderse y recordó que “Dios es más grande que el pecado”.

En ese sentido, pidió a los fieles no resignarse al dominio del conflicto ni al uso de las armas. Señaló que el camino de la paz sigue siendo posible y que la fe debe ser un motor de reconciliación y misericordia en tiempos de crisis.

El pontífice reiteró su mensaje de esperanza y fe ante un mundo marcado por la violencia. Hizo un llamado a redescubrir el camino de la paz y reafirmar el valor de la vida humana.