El gobierno de Estados Unidos está pintando el muro fronterizo, ubicado en el límite con México, de negro, como una medida para impedir la entrada de migrantes de forma ilegal.
Así lo dio a conocer la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, durante una conferencia de prensa en dicho sitio. Al respecto, detalló que fue por orden del presidente Donald Trump. La intención es elevar la temperatura de la infraestructura que evite que las personas escalen.
“Demasiado alto para escalarlo. Demasiado estrecho para atravesarlo. Y ahora, por orden del presidente (…) tan caliente al tacto que los ilegales ni siquiera lo intentarán”, afirmó.
Noem destacó que el muro fronterizo no solo es un escudo, sino también un símbolo. Incluso, representa un “monumento al compromiso inquebrantable del presidente”; así como a la seguridad nacional.
Trump contra los migrantes
En campaña, Trump prometió que gastaría millones de dólares para continuar con la construcción del muro; lo anterior, después de que su predecesor, Joe Biden, paralizó el proyecto iniciado por el republicano en su primer mandato.
Una de las políticas principales del republicano es evitar el cruce ilegal de extranjeros; por ello, implementó duras medidas para evitar su entrada; además de redadas que han sacado a miles de migrantes desde enero pasado, cuando tomó protesta.
De acuerdo con el Departamento de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), julio presentó una disminución “histórica” en cruces irregulares en la frontera con México.
















