El colectivo Huellas de la Memoria inauguró una instalación con aproximadamente 150 pares de zapatos en Guadalajara, para visibilizar las más de 130 000 desapariciones registradas en México. La exposición fue presentada en el centro cultural La Fábrica.
Las piezas donadas por familiares de personas desaparecidas de México y Centroamérica, incluidas aquellas asesinadas o encontradas con vida, se acompañan con suelas grabadas con nombres, fechas de desaparición y el mensaje “Hasta encontrarte”. La muestra estará abierta hasta septiembre.
Un recurso artístico con mensaje
Más allá de una obra de arte, la muestra funciona como una protesta silenciosa y permanente. El escultor Alfredo López, miembro del colectivo, explica que se trata de una estrategia de memoria y exigencia de justicia, respaldada por las propias familias buscadoras.
El estado de Jalisco —con cerca de 15 500 carpetas de investigación activas— es la primera sede de esta instalación en su territorio, donde se critica la minimización y estigmatización de las desapariciones por parte del gobierno local.
Trayectoria nacional e internacional de la exposición
Huellas de la Memoria ya se presentó hace dos años en el Palacio de Minería de la CDMX, donde fue vista por 8 000 personas, además de ser exhibida en museos y centros culturales en Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, Argentina, Chile y Japón.
En Guadalajara, la muestra acepta nuevas donaciones de zapatos de familiares que deseen colaborar desde sus propios colectivos de búsqueda.
Alianzas y respaldo institucional
La exposición cuenta con el apoyo de la fundación Heinrich Böll Stiftung (Alemania), el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres, así como de colectivos de búsqueda, artistas y activistas.
Esta exposición representa una denuncia simbólica y conmovedora: los zapatos como testigos de ausencias que exigen justicia.























